Vecinos del barrio Santa Teresa en Río de Janeiro forman un colectivo para exigir soluciones a la creciente violencia, reportando asaltos, tiroteos y malas prácticas policiales.
La sensación de inseguridad es alta, con un 41% de los brasileños conviviendo con el crimen organizado en sus barrios. El politólogo advierte que la violencia será un tema crucial en la campaña electoral.