Se planteó la idea de que la organización popular puede funcionar sin necesidad de la policía, sugiriendo que la ausencia de esta última podría, paradójicamente, disminuir la violencia. Esta reflexión surge en el contexto de la masiva despedida del Indio Solari.
La frase "Sin policía no hay violencia" se presenta como un lema que resuena entre los asistentes, indicando una desconfianza hacia las fuerzas de seguridad y una apuesta por la autogestión y la organización comunitaria.