Un estudio revela que las altas temperaturas aumentan el riesgo de parto prematuro, afectando especialmente a mujeres embarazadas y recién nacidos, con un impacto mayor en días de calor extremo.
El estudio analizó millones de nacimientos en 13 países, estimando que el 1,41% de los partos prematuros en verano son atribuibles al calor. España registra la tasa más alta de partos prematuros relacionados con el calor, siendo la ciudad de León la más afectada.
La vulnerabilidad de las mujeres embarazadas ante el calor se ve influenciada por factores como el clima, características socioeconómicas y la estructura sanitaria. Madres solteras jóvenes, con bajo nivel educativo y en situaciones vulnerables, corren mayor riesgo.