La discusión se torna más tensa al abordar la inminente reforma laboral y la posible caída de los convenios colectivos. Se advierte que la situación futura podría ser "mucho peor" y se enfatiza la necesidad de que los trabajadores estén informados sobre los cambios que afectarán su empleo.
Se menciona el Primer Congreso Bonaerense del Trabajo en Mar del Plata, donde participó el ministro de Trabajo, Walter Correa. El congreso se presenta como un espacio para debatir sobre la "mal llamada modernización laboral" y sus implicaciones.
Se expresa preocupación por la pérdida de derechos y la incertidumbre que genera la reforma, considerándola un "mal sueño". La reforma laboral es vista como una herramienta que podría ser utilizada para perjudicar a los trabajadores, en contraste con políticas de otros países que buscan reducir la jornada laboral sin afectar salarios.