Años después de la Guerra de Malvinas, los sobrevivientes iniciaron una búsqueda para devolver la identidad a sus compañeros caídos, cuyas tumbas en Darwin llevaban la inscripción "Soldado argentino solo conocido por Dios". El país, que había mantenido silencio sobre la guerra, comenzó a confrontar esta herida abierta.
La iniciativa de devolver la identidad a los caídos cobró impulso con el apoyo de diversas personalidades, incluyendo al músico Roger Waters y a la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner, quienes se sumaron a la causa tras recibir cartas del equipo de antropólogos forenses y veteranos argentinos.
El trabajo de identificación, realizado por equipos argentinos e internacionales, resultó en un éxito del 100%, logrando dar nombre a los soldados caídos. Este proceso, aunque largo, brindó una gran paz a las familias y compañeros, quienes continuaron buscando activamente a los desaparecidos hasta el último día.