La casa de Barrelier, principal sospechoso en el crimen de Agostina Vega, está siendo nuevamente allanada en Córdoba. La justicia y la policía trabajan con palas y picos, realizando pruebas acústicas para detectar posibles gritos o golpes. Durante el operativo, se encontraron y retiraron un colchón y bolsas, elementos que serán peritados para determinar las circunstancias del asesinato de la joven de 14 años.
La investigación se centra en diferentes sectores de la casa para esclarecer dónde ocurrió el crimen. El fiscal Raúl Garzón estuvo presente en el lugar. Un dato llamativo es el testimonio de una vecina que habría escuchado ruidos el domingo a las 3 de la mañana, lo que podría implicar a más personas. También se investiga la posibilidad de que otros dos hombres, además de Barrelier, hayan ingresado a la vivienda.
Miguel, un especialista, cuestiona la desprolijidad de la justicia al no haber dejado una consigna en la casa tras el primer allanamiento. Se especula que la actual búsqueda no solo se enfoca en Agostina, sino en la posibilidad de encontrar otras víctimas de Barrelier, dado que se levantó el piso y removió tierra en el patio.
La casa, una "casa chorizo" muy grande, tenía otra pareja viviendo en la planta alta con una menor, y la mujer de Barrelier con su hija de 11 años en la planta baja. Se solicitará cámara Gessel para ambas menores. Se menciona que Barrelier es considerado un "chacal" por la justicia, y el padre de Agostina expresó preocupación por la vulnerabilidad de la otra menor.