John se dirige apresuradamente al correo para enviar unas cartas, a pesar de que Mary y él tenían planes para un día de campo. Se comenta la furia de Mary si él se retrasa.
En el correo, John se percata de que enviar una carta a la casa de huéspedes de enfrente le costaría 2 centavos menos si la depositara directamente. Sin embargo, decide enviarla tal como está, a pesar de que el empleado del correo le señala el posible ahorro.