En el marco de la marcha "Ni Una Menos", madres y familiares de víctimas de femicidio compartieron sus testimonios y reflexiones sobre la necesidad de proteger a las mujeres y niñas. Belén, una de las entrevistadas, expresó su preocupación por su hija de 12 años y la normalización de la violencia de género.
Otra madre, Romina, con una hija de la misma edad, compartió su temor ante la exposición de las niñas en redes sociales, temiendo que sean vistas "con otros ojos" por conocidos o familiares, quienes lamentablemente son los principales agresores en muchos casos. Ambas madres resaltaron la importancia de enseñar a las jóvenes a cuidarse sin coartar su libertad.
El debate se centró en la delgada línea entre la libertad de expresión y la necesidad de autoprotección, reconociendo que, aunque lo ideal sería vivir en una sociedad sin riesgos, la realidad exige precauciones. Se hizo hincapié en la importancia de las conversaciones familiares y la conciencia colectiva para abordar esta problemática.