Durante la cobertura del caso Agostina, se generó un intenso debate sobre la postura de ciertos grupos feministas, especialmente del movimiento Ni Una Menos, en relación con la prisión de femicidas y abusadores. Se criticó la "partidización" del movimiento y la contradicción de señalar al gobierno actual mientras se oponen al encarcelamiento de delincuentes.
Se reprodujo un extracto de Lucy Caballero, una feminista que argumentaba que "la solución no es encerrar a los femicidas toda su vida", sino que la "batalla cultural" del gobierno de ultraderecha precariza la vida y genera malestar. Esta afirmación provocó una fuerte reacción en el panel, que la calificó de "garantismo estúpido".
Los conductores enfatizaron que la solución es que los violadores y femicidas no salgan de prisión, contrastando esta visión con la idea de "cursitos de género" o panfletos. Se cuestionó la lógica de culpar a "todos los hombres" por los femicidios mientras se aboga por la libertad de los perpetradores.
Se hizo hincapié en la hipocresía de algunos sectores que, según los panelistas, se apropian de tragedias como la de Agostina para atacar al gobierno, mientras históricamente han "cobijado" a individuos como Barreliere a través de aparatos políticos y judiciales que promueven el garantismo.