La alta fecundidad en Pakistán, con un promedio de tres a cuatro hijos por mujer, agrava la situación de pobreza y desempleo. El país podría superar los 300 millones de habitantes para 2030, con infraestructuras insuficientes.
El 45% de la población vive bajo el umbral de pobreza, con menos de 3,60 euros al día. A pesar de las difíciles condiciones de vida, existe resistencia a la anticoncepción, considerada por algunos como un "complot de Occidente" o un pecado contra la religión.
La mortalidad materna e infantil sigue siendo alta, con cerca de 11 mil muertes maternas anuales y una mortalidad infantil casi el doble de la media mundial.