En el marco de la marcha de Ni Una Menos, se generó un debate sobre la inclusión del reclamo "libres nos queremos y desendeudadas", que apunta al Fondo Monetario Internacional (FMI). Algunos panelistas cuestionan la mezcla de un reclamo de igualdad con una bajada política partidaria.
Valeria San Pedro explicó que este reclamo surge de la "feminización de la pobreza", donde las mujeres en barrios populares enfrentan mayores dificultades económicas, a menudo con trabajos precarios y la responsabilidad del cuidado familiar. Esto las lleva a solicitar préstamos a empresas para llegar a fin de mes, especialmente cuando los padres de sus hijos no cumplen con la cuota alimentaria.
Se destacó que la movilización de Ni Una Menos ha logrado instalar el tema en la agenda pública e interpelar a toda la sociedad, incluyendo a jóvenes y hombres. Sin embargo, también se reconoce la presencia de banderas políticas partidarias en las marchas.
El debate también abordó la importancia de dejar de lado los posicionamientos partidarios en un día como este, para enfocarse en la violencia machista y los femicidios. Se recordó que la violencia existía antes del actual gobierno y que el foco debe estar en erradicarla, más allá de las opiniones políticas.