Una persona se acerca a vender un tarjetero de plata de la marca Tiffany y un reloj antiguo (modelo Jumbo, caja de oro, año '72 aprox.) para financiar un viaje a Nueva Zelanda. El tarjetero de plata se pesa, y el reloj, a pesar de no tener la malla original de cuero (deteriorada por el tiempo), se cotiza en 3.700.000 pesos.
La persona acepta la oferta y prefiere una transferencia bancaria. La vendedora, Florencia, le explica que la transferencia es automática y le entrega una tarjeta de contacto. También le informa sobre la página web y redes sociales del local para futuras atenciones o regalos.