Se explicó el método para cocinar el rotolón sumergiéndolo en agua hirviendo, comparando la técnica con la preparación de un matambre para asegurar que el contenido quede contenido.
Se detalló la elaboración de un rotolón, describiendo la masa hecha con tres huevos y 300 gramos de harina, estirada finamente. El relleno consistió en ricota, espinaca y queso rallado, además de huevo.
Se mostró cómo enrollar la pasta rellena, similar a un matambre o un caramelo, y se ató con hilo de cocina para mantener su forma durante la cocción. Se mencionó la posibilidad de hacer rotolones más pequeños o dos mitades para cocinarlos en una cacerola.
Se discutió la importancia de humedecer el repasador utilizado para armar el rotolón y se explicó que la masa cruda tardará un tiempo en cocinarse. Se sugirió que los restaurantes preparan estas elaboraciones con antelación.