La inversión de mil millones de dólares en inteligencia artificial entre Japón y Estados Unidos impulsará la productividad y la demanda de energía, así como la necesidad de "tierras raras" como el litio, un recurso del que Argentina posee importantes reservas.
Se destaca la importancia de la capacitación en IA para las empresas y la necesidad de su utilización para no quedarse atrás en el desarrollo tecnológico global.