Los precios de los celulares en Argentina aumentaron aproximadamente un 30%, afectando especialmente a los modelos más económicos que constituyen la mitad del mercado. La suba se atribuye a la escasez global de tecnología, particularmente de los chips necesarios para su fabricación.
Esta falta de componentes se debe a la alta demanda mundial impulsada por el desarrollo de la inteligencia artificial. Se estima que la escasez podría persistir, con proyecciones que la extienden hasta 2029, impactando el mercado de dispositivos electrónicos a nivel internacional.