Se contrasta la percepción actual de la violencia de género con la de hace años, cuando el periodismo a menudo descreía de las víctimas y se organizaban eventos para apoyar a los señalados como violentos.
Se recuerda que en el pasado, naturalizar la agresión y el acoso en el ámbito laboral era moneda corriente, incluso entre figuras públicas como conductores y periodistas.
Se menciona que este cambio de paradigma se ha producido en tiempos recientes, y que la discusión sobre estos temas es relevante hoy en día.