El programa abrió con un fuerte mensaje en el marco de la marcha Ni Una Menos, destacando la importancia de la movilización como un espacio para visibilizar el dolor y la injusticia. Se recordó que, desde el primer Ni Una Menos, más de 3.000 mujeres y niñas han muerto a manos de femicidas en Argentina, lo que subraya la urgencia y la necesidad de continuar la lucha.
Una de las panelistas compartió una experiencia personal traumática de su adolescencia, donde fue apuntada con un arma por unos jóvenes, resaltando la vulnerabilidad de las mujeres y el miedo constante que enfrentan. Este testimonio buscó generar empatía y concientizar sobre las múltiples situaciones de riesgo que viven las mujeres a diario.
Se hizo hincapié en la crítica a la justicia, calificándola de "machista" y se mencionó el caso de Agostina, donde una denuncia previa por una situación similar no fue atendida correctamente. Se cuestionó la falta de perspectiva de género en las instituciones y la necesidad de que los hombres también participen en la marcha para comprender la magnitud del problema.
Finalmente, se debatió sobre la importancia de la Educación Sexual Integral (ESI) en las escuelas, destacando que muchos casos de violencia interfamiliar se descubrieron gracias a su aplicación. Se criticó la postura del gobierno actual de querer eliminar el Ministerio de la Mujer y sacar el femicidio del código penal, lo que, según las panelistas, invisibiliza aún más la problemática y pone en alerta la situación de las mujeres en el país.