Se reflexiona sobre la situación actual de Argentina, marcada por la estrategia y la falta de espontaneidad, lo que lleva a la gente a reaccionar de forma aturdida o indiferente.
Se contrasta esta situación con la pasión y la visceralidad de figuras como el Indio Solari, sugiriendo que los caminos en la vida se abren con "sangre" y determinación.
Se expresa la sensación de pérdida ante la desaparición de figuras como el Indio Solari, lo que genera un vacío y una menor capacidad de identificación para la gente.