El "índice milanesa con papas fritas" de la Ciudad de Buenos Aires reveló una caída del 22% en el poder adquisitivo de los porteños en 2026, alcanzando su nivel más bajo en toda la serie histórica. Este indicador, que mide cuántas porciones de este plato puede comprar el salario promedio, muestra una disminución constante desde 2021.
En 2021, los porteños podían adquirir 187 porciones, cifra que se redujo a 104 en el presente año. Expertos señalan que la crisis nacional impacta fuertemente en la Ciudad, con paritarias por debajo de la inflación, caída del consumo y endeudamiento familiar, a pesar de una desaceleración de la inflación interanual que aún se mantiene entre el 30% y 35%.
La disminución de entre 40 y 50 platos de milanesa con papas fritas que pueden consumir los ciudadanos refleja la profunda crisis en el sector gastronómico, que se ve afectado por el aumento de costos fijos y alimentos, mientras los salarios registrados no acompañan el ritmo inflacionario.
La conclusión es clara: los salarios tienen cada vez menor poder adquisitivo, haciendo que incluso un plato considerado accesible como la milanesa con papas fritas se vuelva un lujo para muchos, evidenciando una brecha creciente entre ingresos y gastos.