Un perito criminólogo explicó cómo el uso de agua oxigenada para degradar manchas de sangre dificulta la identificación de rastros con luminol, una técnica utilizada por la policía científica. Detalló que el agua oxigenada rompe las moléculas de hemoglobina, impidiendo seguir la cadena genética. Esto sugiere que el asesino "sabía lo que hacía" al intentar limpiar la escena del crimen.
El especialista también abordó el tiempo necesario para limpiar una escena de tal magnitud, estimando que se requerirían horas y grandes cantidades de productos de limpieza, como detergente, hipoclorito y lavandina. Afirmó que, a pesar de la limpieza, siempre quedan trazas de sangre que pueden ser reveladas con luminol.
Se puso en duda la coartada de limpieza, ya que un policía que ingresó al domicilio no percibió olores a químicos o lavandina. Sin embargo, se aclaró que en el auto de Barrelier, a pesar de haber sido lavado, se encontraron restos hemáticos en el asiento trasero y el baúl, lo que indica que el cuerpo desmembrado fue trasladado en el vehículo.
El perito enfatizó que un cuerpo mutilado no derrama sangre después de varias horas, lo que sugiere que la mutilación se realizó en un lugar específico como una bañera, donde los líquidos corporales pueden ser manejados. La investigación se centra en el análisis de las cañerías y otros elementos del baño, incluyendo un colchón que estuvo en la terraza, para encontrar más pruebas y establecer una línea de tiempo precisa.