Se realiza un nuevo allanamiento en el domicilio de Barrelier, el único detenido por el crimen de Agostina, en la ciudad de Córdoba. La policía científica y personal de la fiscalía están trabajando en el lugar, una semana y media después del hecho.
Se cuestionó la tardanza en este procedimiento, ya que la madre de Agostina había informado sobre la presencia de un remisero, Barrelier, que había llevado a su hija cerca de la vivienda y se había quedado con él. Se especula que este allanamiento podría estar relacionado con una nueva prueba que el abogado Nayi anunció que aportaría a la fiscalía.
Testimonios de conocidos de Barrelier lo describen como una persona "avasallante", "inhumana" y con una "personalidad psicopática". Se mencionó que Barrelier tenía una habitación reservada en la parte delantera de la vivienda, mientras su mujer y su hija de 11 años permanecían en el fondo, sin conocimiento de lo sucedido.
La cobertura también hizo hincapié en la falta de preservación de la escena del crimen desde el principio. Se denunció que no se levantaron rastros, no se hicieron pruebas de luminol ni se utilizaron equipos para detectar posibles cuerpos, y que la familia de Barrelier, incluyendo su mujer e hija, vivieron en la casa durante días después del crimen, lo que "pisoteó" la escena y generó dudas sobre la validez de las pruebas actuales. Se busca determinar si otras dos personas ingresaron al lugar la noche del crimen.