Micaela, una oyente, comparte su experiencia de haber encontrado una cabeza de animal en su patio, primero cruda y luego cocinada. Expresa su desconcierto sobre el significado de este hallazgo y busca una explicación.
El pastor interpreta este evento como señal de que alguien está realizando "trabajos" o "ofrendas a los espíritus" en contra de Micaela o su familia. Ofrece su ayuda para "cortar" esta maldad y encontrar la luz.