Nazarena Vélez se quebró en vivo al recordar el calvario que vivió su hija, Barbie Vélez, durante su relación con Fede Bal. La productora teatral criticó duramente a la justicia por dictaminar un "empate técnico" en la causa por violencia de género, a pesar de las pruebas de maltrato físico que sufrió su hija, como moretones visibles en una producción de fotos.
Vélez relató el sufrimiento de Barbie, quien estuvo deprimida y sin ganas de levantarse de la cama, y cómo la sociedad la señaló injustamente. Expresó su bronca ante la falta de acción judicial y la revictimización constante de su hija, quien no pudo trabajar durante años debido a esta situación.
La conductora también rememoró cómo, en su momento, tanto Barbie como Fede negaron los episodios de violencia cuando ella los confrontó. Señaló que la humillación y el daño psicológico fueron profundos, especialmente por los comentarios despectivos de Bal sobre el aspecto físico y la carrera de Barbie.
Vélez enfatizó que no perdona a Bal y desea mantenerlo alejado de su vida y la de su familia. Su testimonio puso de manifiesto las falencias del sistema judicial en casos de violencia de género y el impacto devastador en las víctimas y sus familias.