La audiencia del juicio de los Cuadernos fue suspendida por falta de internet en la zona de Comodoro Py, lo que afectó a uno de los tribunales más importantes del país. Esta suspensión impidió la declaración de 43 testigos previstos para el mes de mayo, incluyendo a Roberto Lavagna, Leonardo Farina y Mariana Zuvic.
Se criticó la falta de infraestructura, como un servicio de backup o Starlink, para evitar la suspensión de una causa tan relevante como la "mega causa de corrupción kirchnerista y empresaria". Además de las 43 declaraciones de mayo, el ritmo actual de las audiencias es tan lento que, de mantenerse, el juicio finalizaría recién en el año 2031.
A pesar de que el tribunal resolvió suspender la feria judicial de invierno para trabajar durante julio, y la cámara pidió tres audiencias semanales, solo se mantienen dos. Existe una fuerte presión de un sector empresario, que por primera vez forma parte de una "real asociación ilícita de corrupción en Argentina", para que la causa no avance. Se mencionaron amenazas a testigos y jornadas de interrogatorios extensas que ralentizan el proceso.
Con más de 400 personas por escuchar como testigos y la necesidad de incorporar prueba documental antes de los alegatos, la fiscalía, a cargo de Fabiana León, ha pedido reiteradamente imprimir más ritmo al juicio. Sin embargo, los números son poco prometedores, y se estima que la instancia de alegatos no llegará hasta después del próximo año electoral. Se destacó que Julio De Vido afronta tres juicios en simultáneo, aunque esto no es responsabilidad del tribunal.