Mariana Zubik, testigo en la Causa Cuadernos, declaró que la corrupción que investiga esta causa es parte de una "impunidad macro criminal" que colonizó el Estado argentino. En su testimonio, Zubik afirmó que la causa Cuadernos destapa hechos que ya habían sido denunciados previamente y que la matriz de corrupción se gestó en Santa Cruz durante la gestión kirchnerista, para luego trasladarse a nivel nacional.
La testigo hizo hincapié en el "embate institucional" que sufrió Santa Cruz, con la cooptación del Poder Judicial y la falta de independencia de poderes. Zubik también mencionó que la Coalición Cívica había presentado una denuncia por asociación ilícita en 2008, que incluía no solo la obra pública, sino también el sector energético.
Además, Zubik denunció un "pelotón de fusilamiento" contra los testigos en el juicio, con hostigamiento y cuestionamientos que no se corresponden con su rol. Afirmó que la intención es "romper a los testigos" para que no colaboren con la justicia, a pesar de la gran carga probatoria de la causa.
La testigo relató cómo Daniel Muñoz, presunto testaferro de Néstor Kirchner, acumulaba dinero en departamentos y cómo valijas con efectivo eran trasladadas en aviones presidenciales a Santa Cruz para su acopio, incluso en la casa de la madre de Néstor Kirchner. También denunció que las excavaciones realizadas por la justicia fueron "escandalosas" por no hacerse en el lugar correcto, poniendo en riesgo a los testigos que aportaron información.