A pesar de un acuerdo de alto al fuego alcanzado en Washington, las fuerzas israelíes continúan sus operaciones en el Líbano, según el ministro de Defensa Israel Katz. Este acuerdo ha sido calificado como una "capitulación" por el líder de Hezbollah, quien exige la retirada total de Israel del territorio libanés.
Los iraníes, por su parte, han advertido que retendrán a sus soldados en el Líbano hasta las posiciones previas al conflicto, amenazando con atacar los Altos del Golán si Israel ataca el sur de Beirut. Subrayan que "expulsar a Israel de la región es un objetivo alcanzable para los musulmanes".
La Unión Europea, a través de la alta comisionada Calla Calas, ha lamentado la muerte de un casco azul serbio y dos españoles heridos de la FINUL, evidenciando la precaria situación del alto al fuego. La UE acordó desembolsar 100 millones de euros al Líbano para fortalecer su autonomía y reducir la influencia de Hezbollah.
El ejército israelí en el Líbano ha causado más de 3.500 muertos y 10.600 heridos. La FINUL, presente desde 1978, está investigando la muerte del casco azul serbio y ha hecho un llamamiento a las autoridades libanesas para que exijan responsabilidades.