Argentina se prepara para la llegada del fenómeno climático conocido como "El Niño", con un aumento del casi 90% de probabilidades de que se manifieste durante los meses de junio, julio y agosto. Este fenómeno, que ocurre cada 2 a 7 años, provoca un calentamiento de las aguas del Océano Pacífico y una recirculación del viento, generando impactos en el clima global.
Las consecuencias incluyen sequías y fuertes tormentas en lugares como Australia, y se espera que afecte a Perú y Ecuador en Sudamérica. Para Argentina, se anticipan fuertes tormentas, vientos intensos e inundaciones a gran escala, lo que ha llevado a la Organización Meteorológica Mundial a instar a los países a prepararse para estos eventos.