Fuertes tormentas y lluvias intensas azotan la región norte de la Ciudad de México, generando inundaciones repentinas y paralizando la actividad local. La geografía montañosa del territorio intensifica el caudal de agua, provocando los desbordes.
Las severas precipitaciones registradas en los últimos días han causado anegamientos significativos, afectando el normal desarrollo de la vida en la zona cercana a la capital mexicana.