Un crimen en el Reino Unido ha desatado un intenso debate sobre la violencia y el uso de armas blancas, así como sobre la presunta negligencia policial. Un joven blanco, Henry Novak de 18 años, murió desangrado en Southampton tras ser apuñalado, mientras la policía no le creía y lo esposaba, pensando que simulaba.
Según Christian Martin, el joven repitió nueve veces "no puedo respirar" mientras los oficiales interrogaban a un hombre de origen indio que también estaba en la escena. La investigación posterior reveló que la policía actuó con negligencia, generando críticas sobre lo que los británicos denominan "the two-tier police", sugiriendo un trato más permisivo hacia las minorías étnicas y más duro hacia los blancos.
El hombre de origen indio, Vitrum de 23 años, recibió condena perpetua. El caso ha reavivado la polémica sobre el racismo y la aplicación de la ley en el Reino Unido, cuestionando si los gobiernos de izquierda son más permisivos con ciertas comunidades por motivos raciales o religiosos.