Un joven de 25 años, identificado como Kevin, fue asesinado de un disparo en el cuello en Isidro Casanova, en un confuso episodio que involucra a efectivos de la Policía Federal y un intento de usurpación de una vivienda. La casa en cuestión, que pertenecía a un anciano fallecido sin herederos, era codiciada por personas que intentaban usurparla.
Según testigos, Kevin y un grupo de amigos regresaban de la cancha cuando fueron increpados por dos hombres en un auto, quienes los acusaron de amenazar a dos mujeres que querían entrar a la casa. Durante la discusión, uno de los ocupantes del auto, identificado como un sargento, disparó a Kevin. Se supo luego que el sargento y su acompañante eran policías y que las mujeres que intentaban usurpar la vivienda estaban en complicidad con ellos.
La esposa de Kevin, visiblemente afectada, relató que su marido intentó defender a un vecino y recibió el disparo sin tener "nada que ver". Un amigo de la víctima, quien lo llevó al hospital ante la demora de la ambulancia, confirmó que un patrullero había estado en la zona y que los policías en el auto se mostraron "prepotentes". La comunidad local denuncia que los que querían usurpar la casa eran miembros de la policía. El sargento involucrado ha sido "corrido de la fuerza".