La crisis en Bolivia ha alcanzado un punto crítico en el ámbito humanitario, con muchos niños internados en hospitales pediátricos y maternidades en serio riesgo debido a la escasez de oxígeno. Esta situación fue visibilizada por carteles que pedían "oxígeno para los bebés" en un hospital de maternidad en La Paz.
La escasez de oxígeno se debe a semanas de bloqueos de rutas por parte de manifestantes que exigen la renuncia de Rodrigo Paz. Aparentemente, ni siquiera los corredores humanitarios son suficientes para garantizar el suministro de insumos médicos esenciales como el oxígeno.
Directivos del principal hospital de maternidad advirtieron que las reservas de oxígeno durarían solo unas pocas horas más, poniendo en grave riesgo la vida de 20 bebés internados. Esta situación representa el costado más doloroso de la crisis política y social que atraviesa Bolivia, sin una resolución a la vista.