El ministro Caputo ha sido calificado de "soberbio e imbancable" por sus pronósticos económicos, especialmente al desestimar el "Riesgo Cuca". Se argumenta que su negación busca proteger la estabilidad financiera, el único sostén del gobierno de Milei, ante el temor de una explosión del dólar y la inflación si el mercado percibe un posible retorno del kirchnerismo.
Un panelista, con conocimiento cercano del ministro, afirmó que Caputo sabe "venderle falopa buena al mercado", refiriéndose a una estrategia de comunicación para mantener la confianza de los inversores, a pesar de la difícil situación que atraviesa la gente común.
Se debate si Caputo es consciente del sufrimiento de la mayoría de la población, con la afirmación de que "el 80, 90, tal vez 95% de la gente la está pasando mal". Sin embargo, se sugiere que para el ministro, "gente" se refiere a los empresarios con los que negocia, y que los sectores de clase media y baja no son considerados en su visión de "éxito".