El caso del crimen de Agostina continúa generando nuevas revelaciones. La familia de la menor encontró una carta escrita por ella, la cual, según la abuela, aborda su vida y experiencias. La carta estaba dirigida a su padre y la joven la firmaba como Agostina Heredia, en lugar de Agostina Vega, lo que sugiere una posible tensión familiar.
En el marco de la investigación, se realizó un quinto allanamiento en la casa de Barrelier, principal sospechoso. Durante el procedimiento, se llevaron a cabo pericias acústicas y se recabaron evidencias en el baño, donde se cree que el cuerpo de Agostina pudo haber sido desmembrado. La pericia acústica busca determinar si los sonidos de la casa eran audibles para otros residentes de las propiedades cercanas, lo que podría implicar a más personas como cómplices.
La justicia sospecha que Barrelier no actuó solo, considerando la posibilidad de más involucrados. Se menciona a Soledad Andreani, quien entregó el Ford K a Barrelier, y a otras dos mujeres que se encontraban en el terreno donde vivía el sospechoso, ya que se considera "imposible" que no hayan escuchado nada de lo ocurrido. Además, se secuestró un colchón para peritar, buscando restos de fluidos que puedan aportar a la causa.
La carta encontrada por la familia, si bien no se vincula directamente con el crimen, revela la situación emocional de Agostina y sus planteos hacia su padre, incluyendo supuestos maltratos. Se generó un debate sobre la postura del padre de Agostina y su abogada, quienes destacaron el trabajo del fiscal Garzón, a pesar de las críticas de la sociedad por la tardanza en los allanamientos.