En un nuevo giro en la investigación del crimen de Agostina, la policía científica realiza el tercer allanamiento en la casa de Barrelier, el único detenido por el caso. Este operativo se produce más de una semana después del hecho y ha generado críticas por la tardanza y la falta de preservación de la escena del crimen.
Según los reportes, la policía científica ingresó a la vivienda con equipamiento especial para buscar manchas hemáticas (restos de sangre) que podrían haber sido limpiadas o borradas, ya que se sabe que las paredes de la habitación de Barrelier fueron lavadas con lavandina en al menos dos ocasiones. También se utilizará tecnología para determinar si hay un cuerpo enterrado en el lugar.
El allanamiento actual se vincula con una nueva prueba presentada por el abogado de los abuelos de Agostina, el Dr. Nayi, quien no especificó su contenido pero se presume que apunta a la presencia de otras dos personas en la casa la noche del crimen. La falta de preservación de la escena, donde la mujer de Barrelier y su hija vivieron durante días después del crimen, genera dudas sobre la validez de las pruebas que puedan encontrarse ahora.
Periodistas en el lugar expresaron su preocupación por el manejo inicial de la investigación, señalando que la escena del crimen no fue acordonada ni protegida adecuadamente, lo que podría haber contaminado las pruebas. Se menciona que los primeros allanamientos fueron deficientes y que la policía no contaba con los elementos necesarios para recabar indicios de manera correcta.