Diez víctimas de Marcelo Porcel, junto a sus madres, brindaron escalofriantes testimonios sobre los abusos sexuales sufridos cuando eran adolescentes. Los jóvenes, que hoy tienen entre 17 y 18 años, contaron con entereza los padecimientos a los que fueron sometidos por este hombre.
A pesar de que Porcel cuenta con un procesamiento confirmado en cámara, las víctimas y sus familias reclaman mayor celeridad a la Justicia, ya que el acusado sigue en libertad y recientemente se lo vio sin la tobillera electrónica que le había sido impuesta. La Justicia le colocó la tobillera electrónica después de que se publicara la noticia sobre su presencia en Luján.
Los testimonios revelan el "método" de Porcel, quien se insertaba en los grupos de amigos de sus hijos, ofreciendo alcohol y sobornándolos con dinero. Se detallaron situaciones de abuso en su vivienda, en una oficina y durante un viaje familiar, donde el agresor se propasaba con los menores.
Las madres de las víctimas expresaron su dolor y la importancia de que sus hijos hablen para sanar y empoderarse. Sin embargo, también manifestaron su frustración por la lentitud del proceso judicial, que lleva más de un año desde la denuncia inicial.