Un vecino de la "Casa del Horror" donde habría ocurrido el crimen de Agostina, Sebastián, brindó su testimonio en vivo. Aseguró que Barrelier, el principal sospechoso, era un "buen vecino" con quien no tuvieron problemas, a pesar de las acusaciones.
Sebastián relató que Barrelier solía pedir permiso para colgar banderas en los árboles y que las reuniones para ver los partidos de fútbol eran tranquilas. Desmintió que la calle fuera cerrada de manera arbitraria o que hubiera patoterismo.
El vecino admitió haberse enterado del incidente de una mujer saliendo semidesnuda de la casa hace un año, pero no presenció el hecho directamente. Afirmó que su contacto con Barrelier se limitaba a saludos cordiales y que no tenía conocimiento de actividades sospechosas en la vivienda.
A pesar de las declaraciones del padre de Agostina, quien asegura que la casa era un "aguantadero", Sebastián afirmó no haber visto un movimiento constante de gente. Su testimonio contrasta con la versión de otros vecinos que hablaban de ruidos y un ambiente conflictivo.