La investigación del caso Agostina revela detalles inquietantes sobre la casa de Barrelier, el único imputado y detenido. Testimonios indican que el lugar funcionaba como un "aguantadero" donde se reunían a drogarse. Un amigo de Barrelier, que solía dormir en la casa, relató que el sábado de la desaparición de Agostina se ausentó y al regresar el domingo, encontró su cama con un acolchado nuevo, un detalle que le llamó la atención.
El amigo, que tenía llave de la casa, ingresó el domingo al mediodía y no encontró a nadie. Afirmó que la casa estaba limpia y no notó nada extraño, salvo el cambio en su cama. Esta declaración se suma a la de la madre de Barrelier, quien también aseguró que el lunes la casa estaba limpia y sin indicios de ningún suceso.
El periodista Ricardo Canaletti cuestionó la falta de una bañera en el baño de la casa y la ausencia de rastros, considerando la cantidad de sangre que puede perder un cuerpo humano. Sugirió que es "improbable" que nadie haya visto nada, dada la magnitud de un posible crimen y la limpieza posterior del lugar. También se mencionó que el fiscal debería desconfiar de todos los involucrados.
La abogada de Milagros, una víctima anterior de Barrelier, fue entrevistada para hablar sobre ese caso, que ocurrió un año atrás y aún no está resuelto. Se destacó que la excarcelación de Barrelier en ese momento incluyó la condición de someterse a un tratamiento por drogas, lo que subraya un historial problemático del imputado.