En el debate, se abordó la problemática de las redes sociales y su impacto en la vulnerabilidad de jóvenes, especialmente mujeres. Se señaló que muchos influencers promueven el "dinero fácil" a través de actividades como las criptomonedas o la participación en plataformas como OnlyFans, lo que se describe como una nueva forma de prostitución en línea.
La discusión se centró en la ausencia de modelos sanos para los jóvenes y cómo las redes sociales venden una realidad distorsionada, donde solo se muestra el éxito y la alegría, ocultando los fracasos y las dificultades. Esto genera resentimiento hacia las mujeres y una visión irreal de la vida, confundiendo a los jóvenes que buscan alcanzar esa realidad.
Se hizo hincapié en la necesidad de que los padres estén atentos a los peligros que acechan en los celulares y las plataformas digitales, ya que la amenaza ya no se limita a la calle, sino que se encuentra en el mundo virtual. Se planteó la importancia de educar a los jóvenes sobre estas realidades y ofrecerles alternativas para construir un futuro sólido y saludable.