Expertos analizan la vulnerabilidad de las víctimas en el contexto actual, especialmente en relación a las redes sociales y la hiperexposición mediática. Se advierte sobre la fragilidad de los jóvenes y la falta de protección en un mundo digitalizado.
Se destaca que la desprotección se traslada al ámbito online, donde los menores exponen sus ilusiones siendo susceptibles a cometerse delitos. Se mencionan estadísticas alarmantes sobre la desaparición de niños y adolescentes, y se critica la banalización de estos casos por parte de la sociedad y, en algunos casos, de la justicia.
Se subraya la importancia de no quedarse solo en el perfil del victimario ("psicópata" o "loco moral"), sino de entender la complejidad de los "ecosistemas" delictivos que involucran estructuras sociales y judiciales. Se hace hincapié en la necesidad de proteger a las víctimas y no minimizar los riesgos inherentes a la exposición en redes.