El público reacciona con críticas a la gestión judicial y al tratamiento mediático de los femicidios. Algunos televidentes señalan errores en el protocolo de la policía científica, como el uso de cofias en los pies antes de caminar por la calle, lo que podría contaminar la escena del crimen. Otros hacen un llamado a no olvidar a otras víctimas, como los niños del caso Lucio, mezclando diferentes tragedias.
También se critica la percepción de que la justicia "llega tarde" a los allanamientos, dando más tiempo para limpiar la escena. Mensajes de la audiencia también cuestionan la falta de lágrimas de la madre del asesino y la ausencia de información sobre el problema de salud de la madre de Agostina, sugiriendo que podría aportar mucho a la causa.
Se debate sobre la visibilidad del rostro del "asesino" en los medios, con algunos defendiendo la publicación para combatir la "sensación de impunidad", mientras que otros, por razones legales, optan por no mostrarlo hasta que se determine su culpabilidad. La discusión se intensifica con comentarios sobre el feminismo y el antifeminismo, y la "ignorancia popular" que sigue discursos errados como el del presidente Javier Milei en Davos, que sugiere que "las personas valen menos que las otras".