El debate sobre la penalización del femicidio y la diferencia con el homicidio simple se reaviva ante la preocupante cifra de 104 mujeres asesinadas en 2026. El presidente había expresado en 2025 que legalizar una pena mayor por matar a una mujer implicaría de facto que su vida vale más que la de un hombre.
Casos como el de Agostina en Córdoba, donde no se tomó la denuncia a tiempo y no se realizaron los allanamientos correspondientes, evidencian fallas en el sistema judicial y alertan sobre la impunidad. Expertos señalan que los femicidas suelen tener patrones de comportamiento reincidentes y una superioridad de fuerza, lo que justifica penas más severas como la prisión perpetua.
La próxima marcha de "Ni Una Menos" cobra especial relevancia este año, a 11 años de su inicio, para visibilizar la violencia machista y demandar justicia ante la persistencia de estos crímenes, donde en el 85% de los casos los agresores pertenecen al círculo íntimo de la víctima y en el 63% los asesinatos ocurren en el hogar.