La oposición demócrata en el Congreso de Estados Unidos está llevando a cabo un "juego polémico" al cuestionar el programa nuclear iraní y la guerra contra Irán. Argumentan que no poseen toda la información necesaria para actuar en este conflicto.
Sin embargo, se ha señalado que la información sobre el estado del programa nuclear iraní está disponible para la comisión bipartidaria que controla las actividades de las fuerzas armadas norteamericanas y para los cuatro líderes del Congreso, tanto republicanos como demócratas. Esto sugiere que el cuestionamiento público podría ser una estrategia política.
Se ha afirmado que Irán nunca ha tenido un arma nuclear, pero ha estado creando las condiciones, como enriquecer uranio al 60%, con el único objetivo de disponer de una. Rafael Grossi, titular del Organismo Internacional de Energía Atómica, ha manifestado no poder confirmar la posesión de armas nucleares debido a la falta de inspecciones completas.