El ejército israelí llevó a cabo nuevos bombardeos en el sur del Líbano, que resultaron en la muerte de al menos ocho personas. Estos ataques elevan a 3.468 el número de víctimas mortales confirmadas en esta nueva guerra, según cifras citadas por la agencia.
Los ataques israelíes se producen mientras representantes de los gobiernos libanés e israelí se reúnen en Washington. Esto ocurre un día después de que Donald Trump, según fuentes citadas por Axios, frenara a Benjamin Netanyahu de bombardear Beirut, asegurándole que "todo el mundo odia a Israel por su culpa". Trump también afirmó en redes sociales que Hezbollah habría aceptado contener los combates, aunque el grupo armado ha exigido el fin de la ocupación israelí.
El ministro de Salud libanés denunció las agresiones israelíes contra personal humanitario, reportando 163 ataques directos contra equipos médicos y de emergencia, lo que considera una situación peligrosa y en escalada que ha afectado a todos los sectores de la salud.
Los intentos de Trump para contener a Netanyahu responden a la exigencia iraní de un cese al fuego en todos los frentes, incluyendo el Líbano y la Franja de Gaza. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, declaró ante el Congreso que la operación contra Irán ha sido un éxito y que Teherán está dispuesto a negociar.
Sin embargo, agencias estatales iraníes indican que Teherán ha cortado el intercambio de mensajes con Washington, exigiendo que Israel cese su ofensiva en el sur del Líbano y en la Franja de Gaza para continuar las negociaciones. Irán está estudiando la última propuesta de Estados Unidos, pero la falta de confianza entre ambos gobiernos genera una enorme preocupación. Las negociaciones sobre el programa nuclear iraní han sido intermitentes, con ataques israelíes que han interrumpido los diálogos en el pasado.
La posibilidad de una vuelta a las hostilidades directas es muy real, especialmente después de que la Guardia Revolucionaria de Irán asegurara que se ha estado rearmando durante el alto el fuego. Las diferencias en las negociaciones son significativas, incluyendo las reparaciones de guerra, la liberación de activos, el levantamiento de sanciones y la cuestión nuclear. Irán ha amenazado con bloquear el Estrecho de Hormuz y el estrecho de Bab-el-Mandeb, si es atacada, lo que representaría un duro revés para la economía mundial.