Se reportó un nuevo episodio de tensión en Medio Oriente, con un ataque iraní a un buque en el estrecho de Hormuz. Este incidente se presenta como una represalia de Irán tras un ataque previo de Estados Unidos a un petrolero con bandera de Botsuana, que resultó con daños en la sala de máquinas.
Desde Irán, la Guardia Revolucionaria confirmó el ataque al buque "Panaya", que identificaron como perteneciente al "enemigo sionista estadounidense", utilizando misiles navales. Además, denunciaron un ataque estadounidense a una de sus torres de comunicación en la isla de Qeshm, confirmado por el Comando Central de Estados Unidos.
Medios iraníes informaron que la Guardia Revolucionaria lanzó misiles y drones contra bases militares estadounidenses en la región, incluyendo el cuartel general de la quinta flota en Bahréin. Estados Unidos desmintió la efectividad de estos ataques, pero Irán insiste en haber dañado una base aérea estadounidense. La presencia militar de Estados Unidos en Bahréin data de 1940 y su quinta flota supervisa una zona clave para el comercio de petróleo y gas.