Estados Unidos llevó a cabo un nuevo bombardeo contra un petrolero en el estrecho de Ormuz, disparando un misil Hellfire desde el aire directamente contra la sala de máquinas de la embarcación de bandera de Botsuana. Según Estados Unidos, el petrolero se acercaba a un puerto iraní, desoyendo un bloqueo energético impuesto desde el 13 de abril y advertencias previas de restricciones durante 24 horas.
A pesar de este incidente, las negociaciones entre Estados Unidos e Irán continúan, aunque aún falta tiempo para llegar a un acuerdo nuclear. El bombardeo se produce en un contexto de tensiones persistentes en la región y un bloqueo energético contra Irán.