La inflación en Argentina continúa su tendencia a la baja, con un cierre del mes pasado en torno al 2.1% o 2.3%, según confirmaron el Ministro de Economía, Toto Caputo, y el Presidente Javier Milei. Esta desaceleración de la inflación es un dato positivo para el gobierno.
Sin embargo, se ha encendido una "luz amarilla" debido a que la inflación de alimentos ha comenzado a rebotar levemente, lo que impacta directamente en el bolsillo de los consumidores y genera preocupación. Este rebote en los precios de los alimentos es un factor a seguir de cerca en las próximas mediciones.