El gobierno defendió en el Senado el proyecto de ley de biocombustibles que busca aumentar el corte de etanol en nafta del 12% al 15% y el de biodiesel en gasoil del 7,5% al 10%. Argumentan que esta medida fomenta la competencia y libera los precios, aunque reconocen que el biodiesel es más caro que el combustible fósil.
Desde el ejecutivo expresaron su oposición a propuestas que buscan duplicar el corte de biodiesel, ya que esto podría incrementar el costo del gasoil para el campo y el transporte, afectando a los consumidores. Se busca proteger a los 48 millones de argentinos del impacto en el precio final de los combustibles.
El proyecto propone la liberación de precios del etanol desde el primer día y un "face out" para el biodiesel en los próximos cuatro o cinco años, para permitir la reconversión de pequeñas empresas y evitar pérdidas de empleo. El objetivo final es lograr el biodiesel más barato posible para reducir el costo argentino.