Un futbolista poco conocido de Nueva Zelanda, de 32 años, identificado como Pain o Escarzo, se convirtió en un fenómeno de las redes sociales al pasar de 4.500 a casi 5 millones de seguidores en Instagram. Esto ocurrió luego de que pidiera ser seguido y mencionado, salvándole la vida en términos de visibilidad.
El jugador tuvo un encuentro amistoso frente a Haití, donde su equipo perdió 4-0 y no logró anotar goles. A pesar de esto, su historia se destaca como un suceso de redes sociales.