El jugador neozelandés Tim Paine se ha convertido en una sensación viral en el mundo del fútbol, acumulando 4.7 millones de seguidores en redes sociales. Esto se debe a una campaña impulsada por un influencer argentino que buscaba aumentar la visibilidad del jugador con menos seguidores que iría al mundial.
Paine debutó recientemente en un amistoso en el estadio donde juega Messi en Miami, mostrando sus habilidades en la cancha, incluyendo la ejecución de tiros libres y córneres. A pesar de su destacada actuación, que incluyó salvar una pelota con la cola en su área, el entrenador lo reemplazó en el entretiempo, jugando solo 45 minutos.
El hecho de que el técnico lo sacara generó críticas y especulaciones sobre posibles celos o envidia ante la popularidad repentina del jugador. La hinchada, que esperaba ver más de Paine, se mostró decepcionada por su temprana salida del partido.