Un influencer argentino propuso viralizar al futbolista menos conocido de los equipos mundialistas, y la elección recayó en Tim Payne, jugador de Nueva Zelanda. Lo que comenzó como un experimento en redes sociales se convirtió en un fenómeno viral.
En pocos días, la popularidad de Tim Payne se disparó, superando los 3 millones de seguidores y captando la atención de la cuenta oficial del Mundial. El jugador incluso grabó un video agradeciendo el apoyo en español.